martes, 3 de febrero de 2009

Diario personal de Sempronio

Querido diario:

Hoy mi compañero Pármeno y yo hemos ido a casa de esa vieja de la Celestina, con la intención de que nos dé el dinero que acordamos. Ella nos contó vulgares excusas, como es es vieja o que vive de su oficio. Pármeno la amenazó con la muerte si no nos daba lo que nos debía. A pesar de eso, la vieja nos siguió contando más y más patrañas absurdas: nos dijo que eramos unos cobardes por meterse con los débiles. A nosotros nos daba igual lo que nos contara: no nos íbamos a ir de allí hasta que no cumpliera lo que nos prometió. Nos intentó intimidar con sus gritos de ayuda a sus vecinos, pero fueron totalmente inútiles, ya que antes de que pudieran escucharlos, le clavé mi espada. Después, saltamos por la ventana para huir de la policía.

Sempronio